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¿Qué es la RSE?

Parece fácil y sencilla la respuesta pero viendo todo lo que se dice y publica he creído conveniente volver a escribir mi definición.

Thomas F. McMahon  identifica dos períodos modernos en el desarrollo de la RSE: desde finales del siglo XIX4 hasta finales de los años 60, cuando se plantea la ética empresarial, y una segunda etapa que identifica con el debate académico que se produce en Europa y Estados Unidos sobre un nuevo modo de concebir los negocios agregando a los objetivos económicos inquietudes más amplias. Este debate se traduce en la publicación de los principales trabajos que sientan las bases teóricas de la RSE.

Igual que no existe unanimidad con la denominación –se emplea Responsabilidad Social de las Empresas (RSE), Responsabilidad Social Corporativa (RSC), Responsabilidad Corporativa(RC), y ahora surgen nuevas denominaciones como Desarrollo Sostenible, Negocio Responsable, entre otras- tampoco a la hora de acotar el concepto encontramos una definición precisa de referencia.

La Unión Europea, en su Libro Verde de 2001, define el concepto de Responsabilidad Social Empresarial como “la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores”.

Para el Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible – World Business Council on Sustainable Development la RSE es “El compromiso de las empresas de contribuir al desarrollo económico sostenible, trabajando con los empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en general para mejorar su calidad de vida”.

Corporate Social Responsability Europen (CSR Europe) aporta su propia definición: “La RSC es entendida generalmente como la expresión del compromiso de una empresa con la sociedad y la aceptación de su rol en ella. Esto incluye el pleno cumplimiento de la ley y acciones adicionales para asegurar que la empresa no opera a sabiendas en detrimento de la sociedad. Para ser efectivo y visible, este compromiso debe estar respaldado por recursos, liderazgo y ser medible y medido”.

Por su parte, el Foro de Expertos sobre RSE definía la RSE del siguiente modo: La RSE tiene como objetivo la sostenibilidad basándose en un proceso estratégico e integrador en el que se vean identificados los públicos o stakeholders de la organización, entendiendo por stakeholder, según Pittman, cualquier grupo o individuo que pueda afectar o ser afectado por el logro de los propósitos de una corporación. Stakeholders incluye a empleados, clientes, proveedores, accionistas, bancos, ambientalistas, gobierno u otros grupos que puedan ayudar o dañar a la corporación.

Para el desarrollo de políticas socialmente responsables deben establecerse los cauces necesarios para identificar fielmente a los públicos y sus necesidades, desde una perspectiva global, y se deben introducir criterios de responsabilidad en la gestión que afecten a toda la organización y a toda la cadena de valor. Estas preocupaciones social y medioambiental generan unos resultados, medibles a través de indicadores que deben ser verificados por una agente externo y comunicado de forma transparente.

 Y Roitstein define la responsabilidad social empresarial como “El vínculo que cada empresa establece y cultiva con sus públicos con el fin de generar vínculos sociales que favorezcan la competitividad y el negocio a largo plazo al mismo tiempo que contribuye a mejorar en forma sustentable las condiciones de vida de la sociedad” .

En cualquier caso, más allá de las definiciones el concepto de RSE está acotado y compartido unánimemente en cuanto a que supone ir más allá del simple cumplimiento de la legislación e integrar voluntariamente políticas que den respuesta a las preocupaciones sociales, laborales, medio ambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y los impactos que se derivan de sus acciones.

Dicho de otro modo, se considera que una empresa es socialmente responsable cuando responde satisfactoriamente a las expectativas que sobre su funcionamiento tienen los distintos grupos de interés, desde sus trabajadores, clientes, proveedores o accionistas hasta su impacto ecológico y social. Es decir, aquella que busca generar lucro a través de su propia actividad pero siempre respondiendo a “terceros” sobre su propia gestión, más allá de lo que establece la Ley.

Para que la RSE pueda implementarse en una organización es fundamental que este concepto se incluya de manera transversal en la misión y visión corporativas, es decir, en la cultura empresarial que, como describe Capriotti, “es el conjunto de creencias, valores y pautas de conducta compartidas y no escritas, por las que se rigen los miembros de una organización y que se reflejan en sus comportamientos. Es la interpretación que hacen los miembros que conforman la organización de los valores, creencias y las normas establecidas por la Filosofía Corporativa”.

Finalmente, mi conclusión es que la definición de la RSE es sencilla  y de fácil compresión, sin embargo algunos pervierten la RSE para adecuarla a su plan de negocio insostenible.

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